Quiénes somos

La Bodega, fundada en el año 2006 después de muchos “sueños”, nace con una idea muy clara: ser originales, estar dentro de los más altos baremos de calidad y además, manejar precios equilibrados para que todos puedan disfrutar del vino.

Tras una dilatada trayectoria profesional, (Pago de Carraovejas, Barón de Ley, Jacques et François Lurton, asesorías a varias bodegas etc..). Ramiro Carbajo, en compañía de Florentino Ferrín, un entusiasta autodidacta del vino que vive por y para él, deciden hacer “su vino”, el que todos tenemos en la cabeza, sin condicionantes, nada de jefes, nada de dinero, nada de entelequias…

El sueño se hace realidad y se producen 12.000 botellas de un único vino, (Sofros) procedente de cinco hectáreas y media de viñedo viejo y envejecido en barricas francesas nuevas que se cambian todos los años.

 

Nuestra filosofía

Para conseguir un gran vino, necesitamos que participen tres vectores: la tierra, el clima y la pasión del hombre. La bodega no se improvisa, se necesita experimentar para enriquecerla y tiempo. Es necesario pensar, reflexionar el camino a tomar, tener claro el modelo de producción, ser rigurosos con la viña, (localizada en el terreno mas idóneo) bien cuidada, adultas para obtener las mejores uvas. Una idea clara, saber lo que se quiere.

Tierra, clima y pasión…

En Bodegueros Quinta Esencia, estamos satisfechos de lo conseguido en tan poco tiempo, cuatro años, del nivel de calidad de nuestro vino SOFROS. Tenemos claro el modelo ideal de vino que perseguimos y esto es lo que nos exige una meticulosidad extrema en el cuidado de nuestra viña y en la elaboración de nuestro vino. Buscamos que el vino tenga cuerpo y color, encontrar la fruta de la uva y que lo redondee la madera, sin excesos. Nuestras palabras: ARMONIA, EQUILIBRIO y ELEGANCIA.

La voluntad de producir lo mejor, con el transcurso de los años y de la práctica. Siempre mejorando los procesos, trabajando con sencillez, respetando la viña, la elaboración y el envejecimiento; Las casualidades no existen en nuestro vino, sino que es el resultado de una laboriosidad de años, gracias a: un viñedo, una tradición, una cultura y una voluntad de Ramiro Carbajo y Florentino Ferrin en que así sea.

El vino

Toro es el sitio, a 700 m de altitud, con un clima continental de temperaturas máximas y mínimas muy pronunciadas. Suelos de arenisca, arcillas y calizas, con gran profusión de cantos rodados. Equidistante de Valladolid y Zamora, en la Castilla agrícola, de viñedos prefiloxéricos, estandarte de los vinos musculosos y alcohólicos.

Con la Tinta de Toro y la paciencia castellana, vendemos nuestro vino a la alta restauración, a los más prestigiosos restaurantes clasificados en las mejaores guías.

Nuestra máxima: vendemos vino, sencillez y humildad, no etiquetas.